Sello Propio para nuestras creaciones

Nuestra Esencia

El objetivo fundamental de nuestra actividad es cuidar de tu salud y bienestar, a tráves de soluciones individuales y personalizadas. Serena tu vida y déjanos ayudarte a sanar.

Para ello, aplicamos a nuestro trabajo diario las técnicas más resolutivas, métodos ancestrales y actuales, sumados a una amplia experiencia en las terapias manuales y un gran número de clientes satisfechos.

Nuestra única y máxima prioridad es su total satisfacción. Precios competitivos porque el Masaje no es nuestro negocio, es nuestra pasión, somos así, y estamos orgullosos de ello. 

Nace un "Espacio con Alma" en el que el Yoga se convertirá en el centro de las actividades de esta sala. que te dejará más que sorprendido, un lugar en el que encontrar la quietud y la paz dentro de esta urbe llena de ruido y velocidad, creamos este espacio para que sea de todos vosotros, y como veníamos haciendo con nuestros masajes hemos seleccionado profesionales a la altura de la exigencia y excelencia que buscamos en nuestro trabajo desde hace mas de 20 años en Shamatha,

Quiénes somos - Dirección y Equipo

Amamos lo que hacemos, y eso se nota. Con casi 20 años de experiencia en el sector, formándonos continuamente para ofrecerte las mejores técnicas manuales.

Gerente

Titulado en Quiromasaje, Masaje Deportivo, Masaje Ayurveda, Tecnica Manual de Drenaje Linfático, Masaje Tradicional Tailandes y Maestro de Reiki.
Nuestro Equipo
Nuestros Masajes
Nuestro Yoga
Nuestro Espacio con Alma
Cada cliente es único. Por ello, ajustamos cada sesión para que se adapten y satisfagan tus necesidades.
Las experiencias y comentarios de nuestros clientes son un acicate para seguir trabajando con la misma pasión.
"Un trato excepcional, muy buen profesional. El masaje de 90 minutos es ideal para un servicio muy completo.".
Nicole P. (Groupalia)
"Impresionante. No tengo palabras. Mariano conoce no solo muchas técnicas de masaje (thai, ayurveda, quiropractia, reiki) sino que además sabe llegar al plano espiritual, si eso te interesa. Llevo dos decadas dándome diferentes tipos de masajes tanto en España como en Asia, donde resido, y puedo decir con toda certeza que Mariano conoce el cuerpo humano como pocos masajistas, y trabaja de una manera muy profesional y cercana. Ojala viviera en Madrid para ir con él cada semana!! Gracias Mariano."
Eva Marcos (Gooble Maps)
"He salido encantada con el masaje. Ambiente agradable y buena sensación de energía al terminar."
Gloria CF (Cliente de Treatwell)
¿ Por que Shamatha ?

El significado de Shamatha: Detener, Serenar, Descansar y Curar.

La meditación budista tiene dos aspectos; Vipashyana y Shamatha. Vipashyana (“la observación profunda”) puede proporcionamos la clara visión y liberamos del sufrimiento y las aflicciones. Shamatha es la práctica de estos cuatro procesos fundamentales:

1. DETENERSE. Si no somos capaces de detenemos, no podremos tener una clara visión.
En los círculos zen se cuenta una historia acerca de un hombre y un caballo. El caballo galopa velozmente, pues por lo visto el hombre que lo monta se dirige a algún lugar importante. Otro hombre al borde del camino le grita: “¿Adónde vas?”, y el individuo contesta: “¡No lo sé! Pregúntaselo al caballo”. Ésta es también nuestra historia. Montamos un caballo, pero no sabemos adónde vamos ni podemos detenemos. El caballo es la energía de nuestros hábitos, que nos arrastra sin que podamos hacer nada por evitarlo. Siempre estamos corriendo, se ha convertido en una costumbre. Luchamos constantemente, incluso mientras dormimos. Estamos en guerra con nosotros mismos y podemos iniciar fácilmente una guerra contra los demás.

Debemos aprender el arte de detenemos, de impedir que nuestros pensamientos, la energía de nuestros hábitos, nuestra falta de atención y las fuertes emociones nos sigan dominando. Cuando surge una emoción como una tormenta no tenemos paz. Encendemos el televisor y después lo apagamos. Cogemos un libro y después lo abandonamos. ¿Cómo podemos detener este estado de agitación? ¿Cómo podemos detener el miedo, la desesperación, la ira y el deseo que sentimos? Podemos lograrlo haciendo la práctica de respirar, andar y sonreír conscientemente, observándolo todo a fondo para poder comprenderlo. Cuando somos conscientes y vivimos profundamente el momento presente, los frutos son siempre la comprensión, la aceptación, el amor y el deseo de aliviar el sufrimiento y proporcionar alegría.

Pero la energía de nuestros hábitos es a menudo más fuerte que nuestra voluntad. Decimos y hacemos cosas que no deseamos decir ni hacer, y más tarde nos arrepentimos. Nos causamos sufrimiento a nosotros mismos y a los demás, y hacemos mucho daño. Quizá nos hagamos la promesa de no volverlo a hacer, pero reincidimos de nuevo. ¿Por qué? Porque la energía de nuestros hábitos (vashana) nos impulsa a ello.

Necesitamos la energía de la plena consciencia para reconocer y estar atentos a la energía de nuestros hábitos y detener este curso de destrucción. Cuando somos conscientes, somos capaces de reconocer la energía de nuestros hábitos en el momento en que se manifiesta. “Hola, energía de mis hábitos, sé que estás ahí!”. Si nos limitamos a sonreír, perderá gran parte de su fuerza. La consciencia es la energía que nos permite reconocer la energía de nuestros hábitos e impedir que nos domine.

La falta de atención es lo contrario. Bebemos una taza de té pero no somos conscientes de que la estamos bebiendo. Nos sentamos al lado de la persona que amamos, pero olvidamos que está allí. Paseamos, pero no estamos paseando realmente. Estamos en otro sitio, pensando en el pasado o en el futuro. El caballo de la energía de nuestros hábitos nos arrastra y somos sus prisioneros. Necesitamos detenerlo y reclamar nuestra libertad. Debemos iluminar con la luz de la consciencia todo cuanto hagamos, para que la oscuridad provocada por la falta de atención desaparezca. La primera función de la meditación Shamatha es detener.

2. SERENAR. Cuando experimentamos una fuerte emoción, sabemos que puede ser peligroso actuar, pero no tenemos la fuerza ni la claridad suficientes para evitar hacerlo. Debemos aprender el arte de inspirar y espirar, de detener nuestras actividades y serenar nuestras emociones. Debemos aprender a ser sólidos y estables como un roble, sin dejamos arrastrar de un lugar a otro por la tormenta. Buda enseñó muchas técnicas para serenar el cuerpo y la mente, y observarlos profundamente. Pueden resumirse en cinco etapas:
Reconocer: si estamos enojados, decimos “Sé que estoy lleno de ira”.
Aceptar: cuando estamos enojados, no lo negamos. Aceptamos lo que sentimos
Abrazar: sostenemos la ira en nuestros brazos igual que lo haría una madre con su bebé cuando llora. Nuestra consciencia abraza la emoción, y este hecho por sí solo calma ya nuestra ira y a nosotros mismos.
Observar profundamente: cuando nos hemos calmado lo suficiente, podemos observar profundamente para comprender qué es lo que ha provocado la ira, qué es lo que está incomodando a nuestro bebé.
Obtener una clara visión: el fruto de observar profundamente es llegar a comprender las numerosas causas y condiciones, primarias y secundarias, que han provocado nuestra ira y que están haciendo llorar a nuestro bebé. Quizá nuestro bebé tiene hambre o el imperdible del pañal se está clavando en su piel. Nuestra ira se ha desencadenado cuando nuestro amigo nos ha hablado cruelmente y de repente recordamos que hoy no tiene un buen día porque su padre se está muriendo. Reflexionamos de ese modo hasta obtener una cierta visión de qué es lo que ha causado nuestro sufrimiento. Gracias a ella sabremos qué debemos o no hacer para cambiar la situación.

3. DESCANSAR. Supón que alguien desde la orilla de un río arroja un guijarro al aire y cae al fondo del río. El guijarro se sumerge lentamente hasta llegar al lecho del río sin ningún esfuerzo. Una vez que ha llegado allí permanece en reposo dejando que el agua siga fluyendo. Al meditar sentados podemos descansar como ese guijarro, podemos sumergimos de forma natural hasta el fondo de nuestra postura de meditación, descansando sin ningún esfuerzo. Debemos aprender el arte de descansar, dejando que el cuerpo y la mente se relajen. Si tenemos heridas en el cuerpo o en la mente, debemos descansar para que puedan curarse.

El hecho de serenamos nos permite descansar, y descansar es una condición previa para la curación. Cuando los animales del bosque caen heridos, siempre encuentran un lugar para tenderse y descansar totalmente durante muchos días. No piensan en comer ni en ninguna otra cosa. Se limitan a descansar y logran de ese modo la curación que tanto necesitan. Cuando los humanos caemos enfermos, lo único que sabemos hacer es preocupamos. Vamos al encuentro de doctores y medicinas, pero no nos detenemos. Ni siguiera descansamos cuando vamos a la playa o a la montaña durante las vacaciones y regresamos incluso más cansados que antes.

Debemos aprender a descansar. Tenderse no es la única posición para descansar. Mientras meditamos sentados o andando, podemos también descansar perfectamente. La meditación no tiene por qué ser una ardua labor. Deja simplemente que tu cuerpo y tu mente descansen como lo haría un animal en el bosque. No luches, no hay necesidad de alcanzar nada. Ahora estoy escribiendo un libro, pero no estoy luchando, sino descansando a la vez. Por favor, léelo de manera placentera y relajada. Buda dijo: “Mi Dharma es la práctica de la no práctica”.

Practica de un modo que no te canse, de una forma que dé a tu cuerpo, a tus emociones y a tu conciencia una oportunidad para descansar. Nuestro cuerpo y nuestra mente tienen la capacidad de curarse a sí mismos si les permitimos descansar. Detenerse, serenarse y descansar son las condiciones previas para la cuarta función la curación. Si no podemos detenemos, el Curso de nuestra destrucción seguirá en marcha. El mundo necesita curarse. Los individuos, las comunidades y las naciones lo necesitan también.

Este Texto de "EL CORAZON DE LAS ENSEÑANZAS DE BUDA: EL ARTE DE TRANSFORMAR EL SUFRIMIENTO EN PAZ, ALEGRIA Y LIBERACION, de THICH NHAT HANH , expresa muy bien nuestra filosofía con la que proponemos nuestra terapia, y como deberíamos afrontar el cuidado de uno mismo.

Share by: